Rinoplastia

La nariz juega un papel fundamental en la estética facial. En ocasiones, el tamaño y/o forma de la nariz pueden estar alterados y comprometer la armonía global de la cara. La rinoplastia es “la cirugía de la nariz”.

Nariz demasiado grande

En algunos casos, el tamaño de la nariz es excesivo y se practicará una rinoplastia de reducción, mientras que en otros es deficiente y necesitarán una rinoplastia de aumento. Además del tamaño de la nariz, puede estar comprometida la forma y/o posición.

Nariz asimétrica

Hay narices asimétricas o desviadas. En función de la parte de la nariz que esté afectada, será necesaria una intervención sobre la punta, sobre el dorso o sobre ambos. Es muy frecuente que los pacientes candidatos a cirugía ortognática, presente alteraciones asociadas en la nariz.

Cuando se da esta situación, en la misma intervención de cirugía ortognática en la que operamos maxilar, mandíbula o ambos, realizamos la rinoplastia. De ese modo, en un solo acto quirúrgico es posible corregir todas las alteraciones en la armonía facial.

Nariz caída

Existe una situación especial, en la cual una falta de desarrollo hacia delante del maxilar, provoca una falta de soporte de la nariz y esta cae. En estos casos, además, la nariz parece más grande. Es lo que se denomina rinomegalia relativa.

En esas situaciones no es necesario operar la nariz. La recolocación del maxilar mediante cirugía ortognática, provoca que la nariz recupere el soporte, y pase a tener un aspecto proporcionado en relación con el resto de la cara.

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